La piel y faneras son uno de los órganos que nos relacionan con el entorno.

La piel y faneras

Las enfermedades de la piel y faneras representan una de las patologías mas frecuentes en la clínica diaria.

Afectan a un gran número de personas, sin distinción entre sexo o edad.

Suelen presentarse con mayor frecuencia desde hace algunos años.

Incluso, la edad infantil es una de las etapas en que la patología de la piel aflora con mayor intensidad.

La piel representa el órgano mas extenso de nuestro cuerpo. Y ejerce un papel decisivo, no solo desde un punto de vista cuantitativo, sino también, como elemento de protección, relación y contacto con el entorno.

Es el órgano que nos conecta con el exterior y nos regula en nuestra la relación con el entorno, permitiendo que dicha relación sea amable armoniosa.

Las principales funciones son:

  • Barrera protectora ante determinados agentes externos como el sol.
  • Ofrece sensibilidad táctil y térmica.
  • Regula nuestra temperatura corporal, permitiendo la sudoración como elemento de drenaje.
  • Interviene en la regulación de los líquidos corporales.
  • Contribuye a la metabolización de la vitamina D.
  • Mejora la salud ósea.

Las faneras son aquellas estructuras complementarias que ayudan a la piel.

Son el cabello, las uñas, las glándulas sebáceas y glándulas sudoríparas.

Las enfermedades de la piel y faneras son muy diversas.

Pueden afectar a cualquier persona sin tener en cuenta la edad, género o situación personal.

Son el reflejo o la expresión de situaciones internas ya que, se expresan a través de la piel.

Entre ellas podemos encontrar las siguientes:

  • Alopecias.
  • Forúnculos y abscesos.
  • Rosácea.
  • Acné.
  • Dermatitis atópica, de contacto, seborreica.
  • Eccemas
  • Queratosis.
  • Úlceras.
  • Dishidrosis.
  • Quemaduras.