La astenia primaveral, esa sensación que dificulta el disfrute

¿Qué es la astenia primaveral?
La astenia primaveral es una situación de cansancio, decaimiento y apatía que muchas presentan en esta inicio de etapa primaveral, afectando a su actividad diaria y dificultado su adaptación a esta nueva etapa.
Entendiendo la astenia primaveral
La primavera es una etapa de cambio.
Las horas de luz invaden nuestro entorno y nuestra jornada parece como si no tuviera fin.
Llega el polen, las alergias y la temida astenia.
Se trata de un tipo particular de cansancio que, algunas personas, lo interpretan como un estado anímico de decaimiento y apatía.
A veces, se confunde con un cuadro gripal o un estado anímico de decaimiento y desánimo.
A pesar de la explosión de luz y calor que la propia estación trae consigo, muchas personas sienten un cansancio extremo que no les permite la realización de su actividad diaria, incluso, no les apetece salir a pesar de que, la estación nos invita a ello.
Parece como si el cuerpo no pudiera adaptarse a estos cambios.
Qué síntomas presenta
La astenia primaveral es una situación particular que afecta a un gran número de personas durante es el comienzo de esta etapa primaveral.
Suele ser una situación pasajera que dura poco, dependiendo del estado energético de cada persona.
En algunas ocasiones el estado de agotamiento es muy intenso y la persona no se recupera fácilmente.
¿Cuáles son los síntomas que acompañan a esta situación?
Podemos distinguir una serie de síntomas que se presentan de la mano de la astenia primaveral.
Éstos son:
- Cansancio, especialmente al despertar y despues de la comida.
- Somnolencia, durante la mañana y dificultad para dormir.
- Decaimiento. Se describe como una sensación de agotamiento, con falta de energía y dificultad para realizar una actividad cotidiana.
- Dificultad en la concentración. Se percibe como una sensación de tener la mente dispersa o embotada con dificultad para pensar y concentrarse.
- Aturdimiento y sensación de embotamiento. Son muchas las personas que comienzan la etapa primaveral con una sensación de tener la mente aturdida o dispersa.
- Sensación de dispersión mental.
- Apatía. Se acompaña de sensación de desánimo.
- Irritabilidad. Suelen aparecer emociones impulsivas de irritabilidad y falta de paciencia.
- Falta de apetito o alteración en el hábito alimenticio, ya que, a veces, se presenta la inapetencia a primeras horas del día pero, a medida que vamos llegando a última hora, aparece una hambre voraz que nos desajusta en todos los horarios.
- Insomnio que dificulta una adecuada higiene del sueño ya que, se altera el horario habitual de irse a dormir.
Cuál es su origen
La astenia primaveral suele aparecer debido a una falta de adaptación a la nueva situación, al cambio de hora, a los excesos de luz.
Todos estos factores condicionan la regulación de las hormonas encargadas de llevar a cabo el ritmo de sueño-vigilia.
Estas hormonas se producen a nivel de una pequeña glándula que regula esta actividad: el hipotálamo.
Puede suceder que haya una desadaptación a este nuevo cambio.
Por tanto, no se produce la secreción de las hormonas encargadas de realizar esta función.
Algunas personas son muy sensibles a los cambios originados a este nivel.
Ello se traduce en la aparición de estas sensaciones.
Así mismo, se contempla también la posibilidad de que esta astenia tenga su origen en la presencia de tener un hígado congestionado que trabaja con dificultad durante esta etapa primaveral. Esto provoca una sensación de cansancio debido a la dificultad en la realización de las funciones que este órgano suele llevar a cabo: la metabolización.
Es por ello que, tras los excesos durante el invierno, nuestro cuerpo está sometido a la presencia de residuos que necesitamos eliminar para poder afronta esta nueva situación.
Resulta necesario iniciar un proceso de depuración.
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