Aprender a gestionar las emociones es una tarea necesaria y recomendable en aquellas situaciones en que los acontecimientos se presentan de un modo insuperable.

Aprender a gestionar las emociones es una tarea necesaria.

¿Cómo gestiono mis EMOCIONES?


Cómo gestiono mis emociones es una tarea necesaria para poder entender mi manera de reaccionar y el modo de actuar propio y de otras personas.

En aquellos momentos en que la situación se presenta un poco complicada, es necesario aprender a gestionar las EMOCIONES.

La rabia, la duda, la inquietud o la incertidumbre pueden, en estos momentos, formar parte de nuestras vidas.
Es por ello, que resulta necesario, aprender a afrontar la llegada de nuevas emociones y sobre todo, convivir con ellas del mejor modo posible.

Cada uno tiene una forma de reaccionar ante las circunstancias y por tanto, una forma de vivir. Así pues, podemos aprender a gestionar nuestras emociones según nuestro carácter, nuestro modo de reacción o estilo de vida.
Hay quien prefiere hacer deporte o ejercicio intenso para calmar la mente o mejorar la atención, ayudando, en cualquier caso a mejorar nuestra situación. Suele funcionar bien a todos aquellos que desean liberar la tensión diaria.
Otros prefieren recurrir a la meditación o relajación para, así, profundizar y conectar con el yo. Es una herramienta muy útil, sobre todo, para conectar con lo más profundo de uno mismo. Ayuda a regular la relación entre sistema simpático y parasimpático.
Hay quién opta por la escritura como modo de conexión con uno mismo para poder llegar a descubrir lo mejor de cada uno. Este procedimiento es muy interesante si se desea conectar con aspectos de la persona que están bloqueados.

Cómo gestiono mis emociones

Cada persona tiene un modo particular de gestionar las emociones, según su personalidad, estilo de vida y modo particular de entender la vida.

Así pues, cada uno elige una manera diferente de enfrentarse a una misma realidad.

Estos son diferentes modos de gestionar las emociones.

En algunas ocasiones, necesitamos compartir esos momentos con alguien, conversando y estableciendo ese contacto tan necesario. Podemos elegir a alguien con quién nos identifiquemos y tengamos nexos de unión.
A veces, podemos elegir a ese gran compañero que, siempre nos acompaña y nos escucha: el mar. O se puede optar por acercarnos a un lugar dónde se encuentren árboles, cuya energía nos aporta mucho bienestar.
Cualquier actividad como puede ser bailar, cantar o representar alguna escena cotidiana nos hace conectar con la parte más profunda de nuestro ser. Esta actividad resulta especialmente eficaz en los más pequeños quienes, a través del humor y la imaginación, son capaces de superar situaciones diversas.

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Julia Nogueira Soriano CRECIMIENTO PERSONAL

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