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INSOMNIO

El Insomnio se puede considerar como una dificultad para alcanzar el estado de relajación necesario que nos conduce al descanso, permitiendo la sensación de bienestar al despertar. Pero, ¿ qué sucede con el insomnio?

Tipos

Al hablar de insomnio, es necesario aclarar qué tipos podemos encontrar. Así pues, se habla de 3 tipos de insomnio:

1-Insomnio de conciliación. Se refiere a aquellas personas que no pueden conciliar el sueño, resultando muy difícil su realización.

2-Insomnio de mantenimiento. Sucede cuando la persona se duerme con facilidad pero al rato o al cabo de algunas horas se desvela con imposibilidad de volver a conciliar el sueño.

3-Despertar precoz. Se trata de una mala calidad de sueño, ya que, la persona consigue alcanzar el estado de sueño pero no se completan todas sus fases.

Entendiendo el insomnio

Es importante señalar que el insomnio no es ninguna enfermedad. Tan sólo se trata de un síntoma que refleja la existencia de un proceso. Es una señal que nos indica que algo no está funcionando bien.

Tiene importantes repercusiones en la vida de una persona, pues, se presentan otras consecuencias como el cansancio, la irritabilidad, el dolor de cabeza entre otros, pudiendo llegar a establecerse, incluso, crisis de ansiedad o cuadros depresivos.

Es, por tanto, importante dedicar un espacio a contemplar cuáles son estas posibles situaciones.

Causas

Al hablar de Insomnio, podemos establecer una serie de causas que lo producen.

Entre ellas se destacan las siguientes:

Recomendaciones para mejorar el insomnio

Como ya hemos visto existen algunas situaciones que contribuyen a empeorar o dificultar el sueño.

Así, pues, resulta necesario incidir en algunas recomendaciones que, aunque parezcan obvias, resultan necesarias su mención.

Entre las RECOMENDACIONES para mejorar el insomnio podemos citar las siguientes:

Dieta. Es necesario insistir en el consumo de alimentos saludables y de temporada. Además, es recomendable consumir alimentos de fácil digestión, como son las verduras, especialmente en las cenas.
Estrés. Se conoce claramente la relación existente entre el estrés y el sueño. Para ello, se debe dedicar un tiempo a la relajación antes de ir a dormir. Una buena lectura o algo de música nos puede ayudar.
Tecnología. Antes de ir a dormir es necesario intentar desconectar de toda la tecnología que, durante el día, nos ha tenido sumergido en esta energía.
Ejercicio físico. La realización de alguna actividad física es fundamental para que nuestro cuerpo se encuentre cansado. Pero es necesario indicar que no resulta recomendable realizar la práctica de deporte inmediatamente antes de ir a dormir, ya que se liberar hormonas, las endorfinas que excitan y dificultan el sueño.
Fitoterapia. Algunas plantas conocidas como la pasiflora, valeriana o amapola de California tienen un conocido efecto sedante por lo que, su uso es recomendable en forma de infusión o nutriente.
Relajación. Hay muchas técnicas de relajación que pueden ayudarnos a mantener un buen nivel de estrés y favorecer nuestro descanso. Entre ellas se puede destacar el yoga, tai chi, Qi kung.
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