Despedirse: una puerta hacia nuevos cambios

Despedirse de cualquier situación, vivencia o persona que la vida nos presenta, es una tarea ardua y difícil y trae consigo una serie de cambios que condicionan, de forma irremediable, un crecimiento personal y un fortalecimiento en nuestro ser a todos los niveles.
¿Por qué necesitamos despedirnos?
Entendiendo la despedida
La vida es un lugar de encuentro, en la que unos vienen y otros se marchan.
Aprendemos a recibir a nuevas personas en nuestra vida, incorporamos hábitos nuevos o disfrutamos de nuevas expeirencias.
Sin embargo, despedirnos de todas ellas nos resulta doloroso y difícil.
De forma general, asociamos los encuentros a experiencias agradables y las despedidas nos evocan tristeza y sufrimiento.
Es algo aprendido a lo largo de nuestra existencia.
No obstante, tanto unos como otros se suceden en el tiempo.
Su propósito es aprender a adaptarnos a todo aquello que la vida nos ofrece en cada momento.
Este proceso lleva su tiempo, dependiendo de la persona, del tipo de apego y de la relación previa.
En cualquier caso, la despedida representa un cierre de etapas para afrontar las siguientes y permitirnos avanzar y crecer.
En definitiva, vivir.
Despedirse de un hábito
La adquisición de hábitos en nuestra vida es una recomendación que, muchos profesionales nos ofrecen para poder encontrar equilibrio.
Algunas veces, se refieren a hábitos alimenticios, en cuanto a horarios, tipo de alimentos o interacción entre ellos. Otras veces, se recomienda adquirir hábitos de estudio o de adaptación al trabajo.
En cualquier caso, los hábitos resultan beneficiosos siempre que nos aporten y no nos resten.
En otras ocasiones, se hace referencia a la adquisición de una serie de hábitos no saludables.
Tal es el caso de tener adquirido el hábito de fumar, por ejemplo.
Cuántas personas nos hemos encontrado alguna vez inmersos en esta situación de mantener un hábito del cual nos resulta imposible desprendernos.
¿Qué sería interesante indagar en este aspecto?
¿Para qué necesitamos este apego al tabaco?
¿Qué trae consigo?
Darse cuenta de estas cuestiones es asumir un cambio.
Así pues, podemos iniciar el proceso de despedida, dejando atrás ese «hábito» que nos ha acompañado durante un largo período de nuestra vida y al cuál queremos decir adiós.
Trabajos
¿Cuántas veces nos hemos encontrado en una encrucijada laboral?
Pero ¿Cómo puedo salir de aquí?
Hay momentos en nuestra vida en los que nos resulta imposible ver el modo de abandonar un trabajo.
No somos conscientes de los perjuicios que ese lugar nos está ofreciendo y tampoco podemos contemplar, esa ventana que hay al otro lado, la cual nos ofrece una perspectiva diferente llena de posibilidades.
Como dice Mario Alonso Puig en su libro «El camino del despertar»
«Estamos en este mundo no para sobrevivir, sino para vivir»
De amores
Despedirse de alguien a quien amas es un acto de generosidad y respeto, entendiendo que esa relación no puede trascender mas allá del momento.
A veces, resulta difícil e incluso, imposible, pensar que vamos a ser capaces de sostener este estado de angustia y abandono.
Sin embargo, la vida nos ofrece una oportunidad, permitiendo sanar esa herida, cerrar esa etapa y abrir nuestro corazón a nuevas relaciones, si cabe, mas sinceras y plenas.
Despedirse de nuestros seres queridos
Puede que despedirse de un ser querido resulte una de las tareas mas difíciles e insoportables a las que tengamos que enfrentarnos en la vida.
Decir adiós a un padre o una madre, a un hermano o a un hijo puede resultar una experiencia desgarradora e imposible de soportar.
Representa ese momento de abandono y pérdida que, en alguna ocasión, la mayoría de las personas nos hemos vistos abocados a vivir.
Sin embargo, ya sea una madre, un hermano o un hijo, la razón principal para llevar a cabo la despedida es para dejar partir a ese ser y lograr la paz interior que nos conduce al equilibrio.
Qué beneficios nos aporta la despedida
Aprender a despedirse de algo o alguien es una tarea que todos necesitamos lograr para poder adaptarnos a todas y cada una de las circunstancias que la vida nos va presentando.
En este sentido, se conocen una serie de beneficios que nos aporta la despedida.
Los beneficios son:
- Despedirnos nos ayuda a cerrar las heridas. Toda experiencia traumática o dolorosa trae consigo una herida que necesita ser sanada.
- La despedida nos hace enfocarnos en el auténtico valor de lo que hemos vivido. Si se trata de una relación afectiva, cuando nos despedimos, nos centramos en todos los detalles y aspectos emocionales de esa relación.
- Con la despedida se cierran etapas y damos paso a una nueva situación que nos permite seguir avanzando.
- Se comienza un nuevo período, parecido al momento en que comenzamos a escribir un libro en blanco.
- Despedirse es una manera de afrontar la realidad y darse cuenta de lo que ha sucedido, aunque resulta doloroso, para poder aceptar la situación tal y como es.
- Nos permite atravesar las diferentes etapas del duelo para poder crecer.
Cómo podemos afrontarlo
Hay muchas maneras de abordar la despedida ante cualquier situación, experiencia o persona.
Todo depende del apego que tengamos hacia ese ser, hábito o situación.
No obstante, existen algunas modos de llevar a cabo esta difícil decisión que, se puede ajustar a nuestra manera de ver y entender la vida en cada una de sus dimensiones.
Así pues, se recomienda realizar alguna actividad con la que podamos desprendernos de esa conexión que, durante algún tiempo, se ha mantenido, provocando un nexo de unión que nos impide avanzar y crecer.
Se pueden plantear diversas situaciones como son:
Soltar globos
Busca un lugar tranquilo en la naturaleza, ya sea la playa o un lugar de montaña.
Escribe en un papel todo aquello que quieras decir a esa persona.
Introdúcelo en un globo.
Suéltalo.
Sentirás una paz inmensa y una sensación indescriptible de bienestar y libertad.
«Despedirse de un amigo es como soltar un globo, se aleja en el cielo pero siempre está presente en nuestra mirada»
Escribir una carta
Despedirse de un amigo, una mascota o un familiar querido puede resultar una tarea difícil, sobre todo, cuando tenemos un apego a ese ser de un modo especial, lo cual, nos impide soltar.
A veces, no sabemos qué decir en ese momento o nos resulta difícil comunicar todo lo que sentimos y nos encontramos bloqueados emocionalmente.
Puede que escribir una carta nos ayude a fluir esas emociones y expresar todo lo que no podemos hacer verbalmente.
Dedica un tiempo a reflexionar sobre todo aquello que te ha unido a ese ser.
Deja que las emociones fluyan, de un modo tranquilo, sin prisas.
Siéntelas.
Escribe todo aquello que desees.
Podrás apreciar un profundo sentimiento de libertad.
Quemar algún objeto
En algunas ocasiones queremos dejar atrás alguna experiencia desagradable o alguna relación dolorosa y no sabemos cómo podemos desprendenos de ello.
Cualquier objeto que simbolice nuestra relación, una fotografía, un regalo, un objeto personal puede usarse como elemento a quemar para que nos podamos desprende de todo lo que significa emocionalmente esa relación.
«Despedirse es como perder una parte de uno mismo, pero siempre hay un destello de luz en la oscuridad de la separación».
Como dice Elisabeth Kubler-Ross en su libro » La muerte: un amanecer»
«Lo mas importante de todo es aprender a amar incondicionalmente»
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