Los problemas circulatorios, esos compañeros del verano

¿ Problemas circulatorios?

Los problemas circulatorios suelen afectar a gran número de personas, presentando mas frecuencia en la etapa estival.

Afectan a una de cada cuatro personas y es frecuente que se se incrementen con la edad.

¿Eres tú una de las personas que suelen empeorar su circulación en verano?

Entendiendo el sistema circulatorio

El sistema circulatorio es el órgano encargado de aportar oxígeno y los nutrientes a todas las partes del organismo y al mismo tiempo, se encarga de recoger todos los desechos provenientes de cada parte de nuestro cuerpo y llevarla al corazón.

Además de esta importante función, el sistema circulatorio mantiene la temperatura corporal, contribuyendo a su mantenimiento de forma estable, evitando que los cambios bruscos de temperatura nos afecten.

Podemos distinguir dos partes importantes en el sistema circulatorio:

1-Sistema arterial. Es el encargado de llevar la sangre a todas las partes de nuestro cuerpo para que puedan cumplir cada una de las funciones.

2-Sistema venoso. Es el encargado de recoger todas las sustancias de desecho y llevarlas al corazón para su reciclado.

Así pues, según la parte del sistema circulatorio que esté alterada, podemos distinguir una serie de síntomas claramente diferenciados que, nos pone en sobre aviso de una determinada patología, la cual, se debe contemplar.

Síntomas que afectan al sistema circulatorio

Los problemas de circulación, como ya hemos comentado, pueden afectar a cada de las partes que lo componen.

Así pues, según la parte del sistema circulatorio afectada, podemos diferenciar una serie de señales de alarma que nos hacer pensar en una situación de riesgo.

Cuando se afecta el sistema arterial

Las arterias son las encargadas de bombear la sangre procedente del corazón y enviar todos los nutrientes a todas y cada una de las partes de nuestro cuerpo.

En este sentido, cuando se afectan las arterias pueden aparecer una serie de señales como son:

  • Mareos o sensación de inestabilidad que nos hace pensar en una bajada de tensión arterial.
  • Palpitaciones o taquicardia cuando el corazón tiene dificultad para bombear la sangre.
  • Piel fría o sensación de tener frío en las extremidades.
  • Sensación de nauseas o asco en el estómago.
  • Dificultad para respirar.

En estos casos se debe acudir a un profesional para que valore la gravedad de la situación.

Cuando se afecta el sistema venoso

El sistema venoso está formado por una serie de venas que se encargan de recoger todos los desechos y los dirigen de nuevo al corazón. Esto sería la circulación de retorno.

Cuando la afectación se localiza en estas venas los problemas suelen ser:

  • Presencia de varices que pueden presentarse de forma superficial o profunda.
  • Trombos.
  • Presencia de arañas vasculares por rotura de pequeños capilares.
  • Molestias en las piernas como pinchazos o dolor.

¿Cómo podemos mejorar esta situación?

¿ Tienes problemas circulatorios?

Se sabe que los problemas circulatorios tienen un claro componente hereditario.

Sin embargo, a pesar de este factor hereditario, existen numerosos hábitos y comportamientos que pueden afectar de forma positiva en la mejora de estas situaciones.

Así pues, se pueden contemplar 3 pilares que mejoran de forma considerable los problemas circulatorios.

Dieta

La alimentación es una de las claves para mejorar la situación alterada del sistema circulatorio, tanto arterial como venoso.

Es recomendable insistir en dos aspectos fundamentales:

1-Resulta interesante consumir alimentos que ayuden a tonificar las paredes vasculares.

2-Es necesario contemplar el consumo de alimentos que limpian las paredes vasculares.

Entre los alimentos recomendados podemos citar:

  • Ajos y cebollas. Son hortalizas que contienen nutrientes que pueden actuar como anticoagulantes naturales. Recuerda incluirlos en tu dieta.
  • Betacarotenos. Son elementos antioxidantes imprescindibles para mejorar la circulación. Están presentes en frutas y verduras de color naranja como son las zanahorias, los melocotones, albaricoques o las calabazas.
  • Cítricos como las naranjas, limones o pomelos que contienen importante cantidad de vitamina C, antioxidante fundamental.
  • Frutas rojas como las cerezas, moras, frambuesas que aportan antocianidinas para favorecer la circulación y evitar el depósito de sustancias a nivel vascular.
  • Frutos secos como las nueces, almendras o avellanas que aportan ácidos grasos poliinsaturados, importantes en toda la función vascular.
  • Fibra presente en frutas y verduras, manteniendo la función intestinal y mejorando los niveles de colesterol en sangre.
Los melocotones ayudan a mejorar los problemas de circulación

Hábitos saludables

Además de la alimentación, es recomendable conocer una serie de hábitos saludables que, incorporados a tu vida diaria pueden contribuir a mejorar de forma considerable los problemas de circulación.

Entre los hábitos saludables podemos destacar:

  • Realiza actividad física con regularidad. Intenta llevar a acabo la actividad que se adapte a ti, ya sea caminar, nadar, dar un ligero paseo o hacer ejercicio específico.
  • No es saludable permanecer demasiado tiempo sentado o de pie. Se recomienda hacer un movimiento cada hora para activar la circulación.
  • Es recomendable alternar duchas de agua fría y caliente para activar la circulación sanguínea, terminando con agua fría.
  • Procura no cruzar las piernas mientras estás trabajando. Trata de mover las piernas ligeramente.
  • Beber abundante agua durante el día pero de forma continuada. De nada sirve beber medio litro en un momento y permanecer el resto del día deshidratado.
  • Dedica tiempo al descanso, incluso y sobre todo, en vacaciones, ya que, durante las horas de sueño, nuestro cuerpo realiza la función de desintoxicación y limpieza que necesitamos cada día.
  • Aprende a gestionar los conflictos emocionales para mantener un equilibrio psíquico y mental.

Nutrientes recomendados

Entre los nutrientes recomendados podemos destacar:

Fitoterapia

La vid roja es una de las plantas con actividad venotónica

Fitoterapia. Son muchas las plantas de uso medicinal que nos aportan beneficios importantes para regular la circulación. Entre ellas destacamos hamamelis virginiana, castaño de indias, ginkgo biloba, ruscus o vid roja.

Ácidos grasos

los ácidos grasos contribuyen a mejorar la circulación

Los ácidos grasos poliinsaturados desempeñan un extraordinario papel en la regulación de la circulación vascular.

Vitamina D3K2

La vitamina D3K2 ayuda a mejorar la circulación

La Vitamina D3K2 es una de las implicadas en la gestión de la circulación vascular. Así mismo, mejora el sistema inmunológico y contribuye a regular el nivel de colesterol en sangre.


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Julia Nogueira Soriano PATOLOGÍAS

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