La fugacidad de la vida, ese instante

La fugacidad de la vida es ese preciso instante breve y efímero que nos atrapa donde todo se desenvuelve de forma dinámica y sin vuelta atrás.

Entendiendo la fugacidad

La fugacidad de la vida puede ser concebida como un rasgo de nuestra propia existencia que resalta su naturaleza efímera.

Para ello, es preciso tener presente algunos conceptos claves:

  • Cambio e inestabilidad. La vida es puro cambio, es algo dinámico que no permanece. Todos y cada uno de los momentos se suceden de forma rápida, incluso, sin apenas darnos cuenta.
  • Temporalidad. Todo es temporal. Cada momento vivido pasa rápidamente y eso refleja la brevedad de nuestra existencia.
  • Apego. Si nos aferramos a algo como duradero nos hace daño porque nada es permanente.

Pero ¿Cómo nos afecta?

La vida pasa rápido…

Nos han hecho creer que somos invencibles y podemos vivir como queramos. Ya haremos las cosas cuando queramos como si ahora no fuera el momento.

Si fuésemos conscientes de nuestra fugacidad, nos daríamos cuenta del valor que representa el tiempo y ¡despertaríamos!.

¿Has observado alguna vez una estrella fugaz?

¿Has sentido que no te ha dado tiempo a pedir un deseo?

«Lo fugaz» nos conecta con la pérdida de algo bonito y maravilloso y sentir esa pérdida representa sufrimiento y dolor. Asumirlo lleva consigo dolor, porque nos gustaría que durara para siempre.

Sin embargo, si aceptamos nuestra fugacidad nos daremos cuenta de que somos humanos, seres libres, creadores de nuestra propia existencia. Somos vulnerables, frágiles, fugaces. Y es precisamente, esa fragilidad lo que nos hace fuertes para hacer cosas grandes.

Ser conscientes de esa fugacidad nos da fortaleza y gran valor para vivir.

¿Cómo podemos afrontar la fugacidad?

La fugacidad de la vida es un rasgo propio de nuestra naturaleza humana y afrontarlo con valentía y madurez nos proporciona herramientas para vivir la vida de forma plena.

Para ello podemos enfocarnos en los siguientes aspectos:

  • Vivir el momento presente. Dedicar tu esfuerzo y tu energía a vivir cada instante. Esto te permite desarrollar tu atención enfocándote en aquello que estás viviendo en ese preciso instante.
  • Aprender a conocerte. Es interesante saber cómo eres y cuáles son tus fortalezas y debilidades para poder asumir y aceptar tu fragilidad.
  • La vida es la suma de muchos instantes. No basta con tener un momento único de felicidad. Hay que darse cuenta que la suma de esos pequeños momentos es lo que nos aporta la felicidad.
  • Cultivar la motivación. Uno de los aspectos interesantes a tener en cuenta para poder abordar la fugacidad es tener un estímulo o un motivo para vivir, ya que, te conecta con tu esencia y te ayuda a realizar los esfuerzos necesarios para aceptar la realidad.
  • Ser agradecidos a la vida. Cultivar la gratitud es una de las tareas mas nobles que te puede proporcionar la capacidad para aceptar las diferentes situaciones que la vida nos va presentando.
  • Vivir con intensidad y plenitud como si cada momento fuera el primero.

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Julia Nogueira Soriano CRECIMIENTO PERSONAL

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