Aprender a decir no es una de las tareas mas difíciles de llevar a cabo ya que, nos afecta de un modo importante al poner en riesgo nuestra capacidad de darnos a los demás.
Aprender a decir No es una de las tareas mas difíciles de llevar a cabo. Desde que somos pequeños se nos enseña e induce a ser amables, generosos y compasivos. Y es, precisamente el enfoque en todos estos valores lo que, a veces, nos confunde, a la hora de establecer la diferencia entre dar y darse. En este sentido, resulta necesario insistir en la necesidad de ofrecer nuestra ayuda a los demás pero, teniendo siempre presente dónde está el límite. Además, es frecuente, encontrarse con personas que, debido a una baja autoestima o dificultad en las relaciones, establecen un vínculo excesivamente dependiente.
Hay PERSONAS que se acercan a tu vida solo para:
COMPARTIR QUEJAS,
PROBLEMAS,
HISTORIAS DESASTROSAS,
MIEDOS,
JUICIOS.
DÉJALOS IR.
«Deja que te duela, llora todo lo que puedas, pero no dejes que la tristeza se prolongue mas de lo necesario» -Walter Riso-
Consecuencias de no saber decir no
Cuando no somos capaces de decir no llegamos a establecer una serie de situaciones que resultan perjudiciales para cada uno de nosotros.
A veces por miedo a ser rechazados o incluso por una dificultad a poder expresar tus opiniones, el resultado suele ser la incapacidad para poder decir no.
En este sentido podemos encontrar:
Sensaciones de frustración.
Sentimiento de soledad.
Baja autoestima.
Momentos de ansiedad.
Sentimiento de fracaso.
Aprender a decir no
Aprender a decir no es una de las tareas que podemos iniciar para encontrar bienestar y salud en todos los aspectos de nuestra vida.
¿Cuáles son los beneficios?
Fortalece tu autoestima.
Permite establecer tus límites contigo y con los demás.
Te ofrece libertad y autonomía.
Mejora tus relaciones.
Aumenta la sensación de bienestar personal.
Mejora tu salud en todos los aspectos físico, mental y emocional.
¿Cómo puedo lograrlo?
Empieza ahora.
Empieza ya.
Es el momento de poner en marcha todas las herramientas para aprender a decir no.
Cambia tu diálogo interior. Es importante reconocer cómo nos hablamos en cada momento, saber qué comentarios nos hacemos y qué palabras utilizamos. Empieza a hablarte con cariño, sabiendo qué te va bien en cada momento.
Aprende a encajar las críticas. Escuchar las opiniones y críticas de los demás es una tarea necesaria pero no debemos prestar una atención plena a todas ellas. Aprende a establecer un filtro con todas las opiniones ajenas.
Refuerza tu autoestima. Si aprendes a decir no, podrás reforzar tu autoestima a la hora de la toma de decisiones y enfrentarte a todo lo que la vida te vaya presentando. Recuerda cuáles son tus fortalezas. Poténcialas.