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¡DEPÚRATE!

Cuando comienza la primavera es necesario empezar un proceso que nos ayude a eliminar todas las toxinas acumuladas durante el invierno. ¡Depúrate!





La DEPURACIÓN es una herramienta necesaria para desprenderse de todos aquellos residuos acumulados durante el invierno.
Y, es justamente éste, el momento necesario para hacerlo.

De este modo, contribuimos a mejorar el funcionamiento del hígado, órgano encargado de llevar a cabo esta función.
Y, debemos realizarlo en tres niveles: cuerpo, mente y energía.

Cómo hacer una depuración

Para realizar la eliminación de todas las toxinas que nuestro cuerpo va acumulando es recomendable llevar a cabo un proceso de depuración.

¡Depúrate!

Debe realizarse este proceso a tres niveles de actuación: físico, mental y emocional.

Elige alimentos frescos y de temporada. Entre ellos, se pueden destacar las fresas, las cerezas, las alcachofas, el puerro, el apio. Te ayudarán a desintoxicar tu cuerpo, eliminando todo aquello que te sobra y facilitando el mecanismo de drenaje.

El consumo de agua es un elemento que vehiculiza fácilmente la eliminación de residuos. Se puede tomar agua en cualquiera de sus formas, ya sea, directamente o en forma de infusiones, caldos, zumos.

La activación, mediante el movimiento, facilita el drenaje, ayudando a la eliminación de todo aquello que hallamos consumido durante el invierno, ya sean alimentos, como medicamentos.
Tu mente necesita el aporte de todos esos nutrientes que te ayudan a mantenerla en un estado óptimo para depurar, es decir, para poder desprenderte de todo ese ruido interior que no cesa.

La práctica de actividades como la meditación, mindfulness, respiración profunda, tai chi, yoga o cualquier otro ejercicio que te ayude a conectar con tu interior permite el desarrollo de la depuración.
Todos aquellos elementos que fortalecen tu atención y cultivan tu memoria, te ayudan a desarrollar mejor tu mente y te permiten el aprendizaje de nuevos elementos.

La gratitud es una actitud a desarrollar y a cultivar de manera continuada en nuestras vidas para así, permitirnos estar en conexión con nuestro entorno.


La conexión con la naturaleza, manteniendo y mejorando su entorno, nos hace ser partícipes del desarrollo de nuestro ser para que podamos profundizar en nuestro conocimiento.
Si mantenemos esa conexión con nuestro niño interior nos ayudará a desprendernos de todo lo que nos sobra, de todo aquello tóxico, que no nos deja avanzar.
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