¿Dónde pones tu atención?

Todos nacemos con una determinada tendencia al pesimismo, a la tristeza, a la melancolía. Pero esto no implica, necesariamente que, estemos abocados a ello. A veces, es necesario saber hacia dónde dirijo mi mirada.


Además, todos nos enfocamos, de un modo especial, en todo aquello que NO TENEMOS, en todo lo que NO HEMOS LOGRADO, concediendo una importancia a todos los valores o proyectos no alcanzados, en lugar de centrarnos en TODOS NUESTROS LOGROS.

¿Dónde pones tu atención?

Todo ello, afecta de un modo determinado a nuestra salud y, muy especialmente a nuestro cerebro.

¿Dónde pones tu atención?

Cada conversación, cada pensamiento nos afecta de una determinada manera a cada uno de nosotros. Así, algunas emociones negativas como pueden ser la melancolía, la tristeza o la rabia nos conducen hacia un desajuste en nuestro sistema defensivo, y por tanto, en nuestra salud.

En este sentido, resulta recomendable empezar a DARSE CUENTA de dónde ponemos nuestra atención.

¿Hacia dónde dirigimos nuestros pensamientos?

¿Cuál es el tema de nuestras conversaciones?

¿Cómo puedo cambiar esto?


Si te enfocas en lo POSITIVO esa decisión te permitirá sentirte libre y poder actuar de un modo diferente. Concéntrate en todo aquello que te ofrece la vida. Busca en tu mente pensamientos positivos que te ayudan a sentirte mejor.

Si buscas una OPORTUNIDAD en cada dificultad, sentirás la diferencia. De este modo, puedes apreciar que todo aquello que te sucede tiene un para qué.

Si a pesar del MIEDO, consigues dar ese paso, serás capaz de enfrentarte a todo: ¡ATRÉVETE!

Cambia la perspectiva

Si ante una dificultad presentas una actitud positiva, buscas aquello que te permite crecer o mejorar, ya en ese mismo instante estás cambiando. La dificultad se convierte en una OPORTUNIDAD.
Cada uno de nosotros, en algún momento de nuestra vida, hemos podido sentir esa emoción que nos atrapa sin escapatoria: EL MIEDO. Ya sea una nuevo proyecto, una dificultad o un cambio que nos lleva inexorablemente hacia el bloqueo y nos paraliza. ¡ATRÉVETE!

Si estás atento a tus pensamientos, a tus conversaciones y eres capaz de darte cuenta de dónde vienen esas EMOCIONES, podrás ENFOCARTE EN LO POSITIVO.

Julia Nogueira Soriano CRECIMIENTO PERSONAL

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