La amabilidad, la gran olvidada

La amabilidad empieza en uno mismo

La amabilidad es una actitud positiva hacia todos y cada uno de los seres que nos rodean facilitando la conexión con todos ellos y permitiendo un mayor acercamiento a nuestro entorno, logrando relaciones saludables.

Entendiendo la amabilidad

La Amabilidad es una actitud positiva hacia nuestro entorno.

Va dirigida hacia todo ser que está a nuestro alrededor, ya sea una persona, un animal o cualquier ser vivo.

Pero, ¿ cómo entiendes tú la amabilidad?

Según la RAE, una persona se considera amable cuando es digna de ser amada.

¿Has pensado seriamente en este concepto?

Sentirnos dignos de ser amados.

Como dice Alex Rovira, «ser amable es quién regala cortesía, respeto, simpatía y sensibilidad»

Ser amable es una actitud

¿Qué significa ser amable?

Una persona amable presenta una serie de características que le definen y le diferencian del resto de un modo especial.

Es alguien que:

  • Huye de la indiferencia.
  • Es complaciente y afectuoso.
  • Promueve la cordialidad.
  • Transmite empatía.
  • Muestra generosidad.
  • Es paciente.
  • Es respetuoso.
Donde comienza la amabilidad

¿Dónde comienza la amabilidad?

La amabilidad comienza en nosotros mismos.

Antes de intentar proyectarnos hacia fuera, debemos ser capaces de ser amables con nosotros mismos.

Y aceptarnos.

Y querernos.

Para ello, debemos empezar por nosotros.

En este proceso, es necesario conocer una serie de pasos a dar.

Estos serían los siguientes:

La aceptación es importante

Aceptación. Si estás pasando por un momento de dificultad es necesario aceptarlo y no culpabilizarse, entendiendo que se trata de una etapa que, suele pasar.

La amabilidad empieza por uno

No estás solo. Siempre hay alguien a quien puedas acudir, con quién compartir cada uno de tus momentos.

La amabilidad empieza por uno mismo.

Cambia la actitud hacia ti mismo, intentando no ser crítico con tus pensamientos o sensaciones.

Claves para empezar a ser amable

La amabilidad es una actitud que, se puede empezar a cultivar y dedicar tiempo a aprender cómo hacerlo.

Para ello, te invito a poner en marcha toda una serie de herramientas:

  • Se agradecido. La gratitud es una actitud que acompaña a la amabilidad. Aprende a reconocer el beneficios que alguien te ha proporcionado.
  • Sonríe. La expresión facial es el comienzo para ser amable. Es la puerta de entrada.
  • Aprende a escuchar. Muchas veces las personas necesitamos que nos escuchen y dediquen parte de su tiempo.
  • Pon en marcha la empatía. Intenta ponerte en su lugar del otro para poder entender desde dónde habla y actúa esa persona.
  • Ofrécete para la ayuda. No basta con decir palabras amables, hay que ofrecer la ayuda de un modo físico.
Trabajar la hiperactividad nos ayuda a mejorar la salud

Beneficios de practicar amabilidad

La práctica de la amabilidad trae consigo una serie de beneficios que mejoran tu salud.

En este sentido, podemos destacar los siguientes:

  • Mejora la autoestima.
  • Regula los niveles de ansiedad.
  • Reduce el estrés.
  • Mejora tus relaciones sociales y familiares.
  • Te ayuda a estar en el aquí y ahora.
  • Mejora tu capacidad de concentración y memoria.
  • Fortalece tus defensas.
  • Mejora el sueño.
  • Conecta con tu esencia.
La amabilidad te hace conectar con tu esencia
«Cuando te encuentres tratándote mal, activa la consideración, la cortesía, la amabilidad y pídete disculpas»
-Walter Riso-

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Julia Nogueira Soriano CRECIMIENTO PERSONAL

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